El método no se adapta al mercado.

El mercado se adapta a la estructura.

Tres vías de operación definidas exclusivamente por el perfil del activo y la capacidad de mandato. El carril no se elige; el activo lo define.

Originamos el negocio desde la liquidez.

Un dispositivo moderno y minimalista con una caja negra suspendida y una luz LED dorada que proyecta un haz de luz hacia abajo.
  1. Estructuración fiduciaria y colocación de capital.

El camino principal para activos patrimoniales de gran escala. El propietario aporta la tierra a un vehículo estructurado (fideicomiso, SPV o SAPI) en lugar de venderla en breña.

El capital entrante fondea el desarrollo. El propietario recibe liquidez parcial y participación protegida en el vehículo, accediendo a la plusvalía del proyecto terminado.

Operaciones desde veinticinco millones de dólares.

2.Venta directa institucional.

Diseñado para fondos oportunistas desarrolladores con balance propio y compradores de activos en operación.

Para propietarios que buscan liquidez inmediata y definitiva, sin intención de participar en el desarrollo, mediante compraventa directa sin vehículo estructurado. Ciclos de tres a nueve meses.

Operaciones desde cinco millones de dólares.

3. Introducción protegida.

El esquema de excepción. Reservado exclusivamente para propietarios que prefieren conservar el control total de la negociación o para activos de terceros donde no existe mandato directo.

BCA gestiona la firma del NCND y el acuerdo de comisión antes de que las partes se conozcan. Las partes negocian directo. Produce introducciones, no cierres estructurados.

Es la excepción, no el camino por defecto.